Maté: “No veo relevo generacional en el ciclismo español”

Posted on diciembre 6, 2012

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Enrique Delgado Sanz@Delsanz

El sábado por la mañana llamé a Luis Ángel Maté como habíamos acordado anteriormente por e-mail. Al otro lado del teléfono contestó un muchacho andaluz de 28 años, simpático y que se encontraba camino de Madrid para correr esa misma tarde el Memorial Isabel Clavero después de pasar unas horas en casa. El malagueño acababa de regresar de Lyon, donde había completado la primera concentración de pretemporada con sus compañeros del Cofidis. Un ajetreado libro de ruta más propio del Tour de Francia que de pretemporada. De Lyon a Madrid pasando por Málaga en apenas 36 horas.

El Lince Andaluz, como muchos le conocen en este mundillo, afronta una nueva temporada en la élite ciclista con las mismas ganas de comerse el mundo que en su primera carrera como cadete. Trabajador de la bicicleta, forma parte de esa clase media de ciclistas españoles que quizá no acaparan tantas portadas como los Contador, Valverde o Purito, pero que viven el sueño de muchos niños que, verano tras verano, cogen el mando de la tele sobre las cuatro de la tarde y le ganan la partida a la siesta con tal de ver su etapa del Tour.

Por su tono humilde y sencillo se podría deducir que todo lo que ha conseguido en el mundo deportivo se lo ha ganado a base de trabajo, humildad y muchas pedaladas. Como él mismo me comentó: “La suerte no es determinante a la hora de que salgan bien las cosas. Si entrenas bien, los resultados llegan solos”.

Para los que no te conozcan. ¿Cómo te definirías como persona?

Me considero una buena persona aunque creo que los que mejor me pueden retratar son los que me rodean.

¿Y cómo es el ciclista que hay detrás de las gafas y la rasta?

Opino lo mismo, los rivales y compañeros me podrían definir mejor que yo. Aún así, me considero un buen corredor de equipo. Progreso año a año, que al fin y al cabo es algo muy importante en la vida de un deportista, no quedarse estancado y avanzar.

Ahora estás bastante asentado en la élite ciclista y en tu equipo, el Cofidis, pero hubo un tiempo en el que eras un niño y aún no te habías planteado ser ciclista. ¿Cómo fueron los inicios? ¿En qué momento decidiste dedicarte a esto de la bicicleta?

No es una decisión que tomes en un momento determinado, vas corriendo, compitiendo y te va gustando cada vez más. Lo vas haciendo bien y ves que te podrías ganar la vida con este deporte. En mi caso particular empecé relativamente tarde, con 15 o 16 años en cadetes de segundo año. Y lo que te digo, pasas categorías, te gusta cada vez más, te diviertes y se te da bien. Hay muchas circunstancias que influyen a la hora de poder ser ciclista, hay que tener mucha suerte, es fundamental. Hay gente muy buena que se queda en el camino.

Tras cinco años en esa élite a la que cuesta tanto esfuerzo y sacrificio llegar, ¿quién ha sido el ciclista que más te ha  impresionado?

A nivel profesional te encuentras muchos que te impresionan. Al final estás con los mejores del mundo y claro… encuentras muchos. A mí Valverde siempre me ha impresionado por la facilidad que tiene montado en la bicicleta. Hace fácil lo difícil. Parece que está tocado por una varita mágica. Es un tío que ha nacido para esto.

Valverde es un gran corredor pero este año también se ha retirado otro gran ciclista con el que compartías equipo.  David Moncutié, uno de los escaladores más contrastados y reconocidos del pelotón y al que se le daba especialmente bien la Vuelta a España ha colgado la bici. ¿Con qué te quedas de él? ¿Cómo es en las distancias cortas?

Otro grandísimo campeón. Su palmarés habla por sí solo y en el aspecto personal puedo decir que es muy buena persona. Es muy modesto y tremendamente sencillo, algo muy difícil con el palmarés que tiene él detrás. Cuando eres un campeón es difícil ser como es él: simple, sencillo y, como diríamos aquí, campechano. Un tío muy agradable, de los que gusta tener en el equipo.

¿Qué te ha enseñado el francés?

De él he aprendido muchas cosas pero sobre todo destaco que supo transmitirme que el ciclismo al fin y al cabo es sólo un deporte. Muchos ciclistas están todo el día pensando en lo mismo, 24 horas cerrados en este mundo. No salen de ahí. Y de David, con lo sencillo y lo campeón que es, aprendes que esto es una etapa más de tu vida, que ni mucho menos es la más importante. Aprendes a disfrutar de otras cosas y ver el deporte de otra manera.

A fin y al cabo no es bueno llevarse el trabajo a casa…

Eso es, hay que saber desconectar. Saber valorar el momento, que es único y muy bonito, pero no hay que darle toda la importancia del mundo. Es un periodo más del que no disfrutan otros pero no es el último ni el único. Ni mucho menos.

Corren malos tiempos para los jóvenes españoles en todos los ámbitos. Muchos ingenieros, médicos o periodistas salen de España porque aquí no tienen oportunidades. El exilio de jóvenes valores es una realidad pero tú ya lo viviste. Después de correr en el Andalucía en tus inicios como profesional, probaste suerte en el extranjero. ¿Cómo fue esa primera experiencia?

Me hubiera gustado haber podido desarrollar toda mi carrera en casa, habría sido lo ideal, pero en los últimos años el ciclismo no atraviesa su mejor momento en España y a veces tienes que emigrar. Yo lo viví como una oportunidad muy buena. Por entonces (año 2009) pasar del Andalucía al Diquigiovanni  italiano, en el que me esperaba gente como Scarponi, Simoni, Rebellin… todos ellos grandes campeones, fue una oportunidad muy importante. Simbolizó un paso muy grande hacia adelante en mi carrera. Aprendí mucho y no sólo en el aspecto deportivo. En lo personal fue una vivencia muy enriquecedora. Te vas a otro país, aprendes otro idioma, conoces otras gentes… Ahora en España no estamos atravesando un buen momento y es triste que muchos de nuestros talentos o futuros grandes profesionales de este deporte no puedan formarse ni completar su carrera aquí.

Tras esa primera aventura allá por el año 2009 parece que ya le has pillado el truco a eso de formar parte de escuadras extranjeras y te has establecido en el Cofidis. Conoces tanto equipos españoles como de fuera. ¿Cuál es la diferencia entre ellos? ¿Se mima más al ciclista fuera de nuestras fronteras?

Es diferente, no creo que se mime más o menos al ciclista…. Cada ciclismo tiene su cultura y su forma de ser. He tenido la suerte de correr en Italia y Francia, países que están bastante por encima que España en esta materia. Hay mayor cultura ciclista que aquí, salvo que en el País Vasco, que también es cierto que tampoco atraviesa uno de sus mejores momentos. Francia e Italia están un puntito por encima, no creo que descubra nada ahora, es evidente: hay más carreras, más equipos, más ciclistas… Eso se nota y repercute en todos los niveles.

¿Entonces el problema que tenemos aquí  es económico o de cantera?

No podemos obviar el problema económico, está ahí; si no hay dinero no hay equipos ni patrocinadores y perdemos todos. Pero creo que el problema es de base. Algo estamos haciendo mal cuando se está perdiendo el ciclismo, las escuelas ciclistas, las competiciones… Cuando empecé a correr, en Andalucía corríamos cada fin de semana dos carreras y en cada una 150 cadetes. Ahora no hay ni veinte en toda la región. Este deporte se está perdiendo. No hemos sabido llevar la cantera y es una pena. Es muy grave. Está desapareciendo el ciclismo en muchos lugares de nuestra geografía.

¿Debemos preocuparnos por la salud de nuestro futuro ciclismo? ¿Tan mal está la cantera?

Ahora mismo no puedo ver el relevo generacional. Hay una generación perdida que no está teniendo el ciclismo que tuvimos nosotros. No se va a poder mantener el nivel actual. Tenemos la mejor generación de ciclistas de nuestra historia con Valverde, Contador, Purito, Freire, que lo ha dejado este año… Un nivel impresionante y que por desgracia no va a haber dentro de unos años. No hemos sabido mantener la cantera, la hemos dejado morir. Es un hecho y una realidad. No va a haber relevo generacional. Ahora nos tocará rehacer todo de nuevo y volver a trabajar la base. Todos los campeones que tenemos hoy en día han surgido a partir de un buen trabajo en categorías inferiores. Nos tocará empezar de cero y trabajar con los chavales para que esto no se vuelva a repetir. Los campeones no salen de las piedras.

Muy triste esta situación….

Muy triste pero es así. Escuelas con gran tradición como la del País Vasco, donde pueblos como Bermeo o Vera de Bidasoa siempre han tenido escuelas con 100 o 200 chavales, ahora no tienen ninguno. Ya no hay ninguno. Es un hecho. En Andalucía más de lo mismo. Antes teníamos un buen calendario cadete y juvenil que ya no hay. A mí, el primer año de sub 23 no me hizo falta salir de aquí, tenía todas las carreras y oportunidades. Ya no. Ahora tendremos  cuatro carreras en toda Andalucía cuando antes disfrutábamos de entre ochenta y cien. Hemos dejado morir la cantera y lo van a pagar esos chavales que ahora no tienen la oportunidad de ser ciclistas y no es porque no sean buenos… Es porque no hay ciclismo. Hay que levantar esto de cualquier manera. No hay que hundirse, hay que ver lo positivo de este deporte, que tienen unos  valores muy bonitos. Pararse, ver la realidad y empezar a trabajar la base para que se puedan formar personas y ciclistas otra vez.

Dejando de lado el futuro, que aún está por llegar, vamos a centrarnos en el presente y más en concreto en el aspecto deportivo más personal. Has renovado con Cofidis tras tu segunda temporada en la formación gala. ¿Qué balance haces de la campaña pasada?

El balance es positivo a nivel general. Es cierto que igual faltó rematar y ganar alguna carrera pero cada vez está más caro pero bueno, sigo progresando cada vez más y más. Este año pude participar en dos grandes vueltas por etapas, el Tour y la Vuelta. Creo que después de otro año con los mejores soy un mejor ciclista y eso es lo importante

Debutaste en el Tour de Francia pero no te pudimos ver igual de combativo que siempre. ¿Qué paso?

Sí, es cierto que da rabia pasar un poquito desapercibido, pero no es fácil. Es la mejor carrera del mundo y cualquier problema que en otras pruebas puedes solventar fácilmente, te pasa factura, lo pagas mucho más. Llegaba bien físicamente pero no tuve suerte con las caídas ni con las enfermedades pero bueno, son cosas de nuestro deporte que influyen y con las que hay que contar en todo momento.

¿Volverás a hacer dos grandes vueltas?

No, a buen seguro solamente corra una grande. Para disputar Tour y Vuelta necesitas sacrificar otras muchas carreras y con una plantilla de 26, como la que tenemos en el equipo para esta temporada, solo haré una.

Ya que hablas del equipo… Este año ha habido un gran baile de fichajes en Cofidis. Muchos cambios. Después del primer stage de pretemporada, ¿cómo ves al equipo?

El equipo se ha reforzado bastante bien. Entre lo que teníamos y lo que ha venido nuevo vamos a ser una escuadra bastante equilibrada y que será competitiva siempre. Se presenta una temporada muy ilusionante para nosotros. Somos un grupo casi nuevo, ha habido diez fichajes. Tenemos gente joven que viene fuerte y que seguirá progresando y tendrá mucho que decir. Además también tenemos gente más experimentada que apoyará a los jóvenes y que también tendrá que dar el callo muchas veces. Un equipo muy bonito. Seguro que veremos una buena temporada y daremos guerra.

¿Quién es tu mejor amigo dentro del equipo?

La verdad es que me llevo bien con todo el mundo. El año pasado igual un poco mejor con Moncutié, con el que coincidía en casi todas las pruebas. Hicimos el mismo calendario. Me llevo bien con todo el grupo y creo que eso es importante, tener un buen ambiente repercute luego en el buen funcionamiento del equipo.

Algo más desagradable. Tema Armstrong. ¿Cómo lo has visto desde tu sillín?

Estoy cansado de estos escándalos que nunca se acaban. Prácticamente ya ni lo veo, no presto mucha atención. Estoy cansado sobre todo de la mala gestión de los dirigentes. Es inadmisible que hayan tapado positivos, como se ha demostrado en el informe, y que salga el presidente de la UCI (Pat McQuaid) criticando a Armstrong, cuando ha sido uno de los artífices, y luego haya salido de rositas. Uno de los cánceres de nuestro deporte son nuestros dirigentes. Yo intento hacer mi trabajo lo mejor posible, disfrutar y procuro olvidarme de esta gente.

Aún te queda mucha guerra que dar en la carretera pero, ¿qué victoria con la que has soñado te queda pendiente?

Como soñar es gratis… (risas) yo considero que la más bonita es el Campeonato del Mundo. Creo que el ganar ahí y llevar el maillot arcoíris durante un año entero puede ser de lo más grande a lo que puede aspirar a un ciclista. Sería lo más bonito.

Ahora con Twitter los ciclistas no podéis tener muchos secretos. El otro día vimos que estás matriculado en la universidad y parece que la Junta de Andalucía no te deja estudiar y mantener tu carrera deportiva…

No es que no te dejen sino que no te dan facilidades. Tampoco pido nada muy allá, solo que se me aplacen los exámenes para cuando esté aquí (por Málaga). Un deportista no es un alumno normal y creo que se deberían reconsiderar esos baremos que nos permitan optar a las ventajas de los deportistas de élite ya que son algo excesivos y fuera de la realidad ciclista…

Te pedían ser de los 15 primeros clasificados en el Campeonato del Mundo…

Si yo fuera de los 15 primeros no me haría falta estudiar, ganaría mucho más dinero (risas). Pero volviendo a la realidad, el ciclismo es importante pero la formación también lo es. Hay que mirar al futuro y  si no se facilita el estudiar tendremos deportistas y personas peores. Hay que aprender de otros países y ayudar también a los deportistas de base, promover que se estudie, no solo a los deportistas de élite.

Al colgar le desee suerte para la temporada que se aproxima por el horizonte y para la carrera que iba a disputar por la tarde; la misma en la que quedó segundo. Desde Dorsal51 estamos seguros de que el propio Luis Ángel Maté firmaría luchar por la victoria de etapa después de cada llamada telefónica nuestra así que, por si acaso, le llamaremos el día anterior a la etapa que tenga marcada en rojo de la próxima Vuelta España…

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