Abuelos del pelotón II: Jens Voigt

Posted on marzo 21, 2013

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Jens Voigt a los 41 años es el corredor más veterano del pelotón (foto: wikipedia.org)

Jens Voigt a los 41 años es el corredor más veterano del pelotón (foto: wikipedia.org)

Antonio Álvarez Lovillo-@lovillo99

Si en la primera parte del serial hablábamos de Horner, en esta segunda vamos a hacer mención a un deportista muy entrañable. El otro “abuelete” del ciclismo es sin ninguna duda, uno de los ciclistas más luchadores que se han visto. Es el alemán Jens Voigt, el corredor más veterano del pelotón actualmente. La historia de Jens Voigt no es menos sacrificada que la deHorner. Su constancia es sin ninguna duda su seña de identidad. Un “cabezón” en el buen sentido de la palabra que le ha llevado a ser de los corredores más combativos del pelotón y de la historia ciclista. El terreno se lo ha labrado con fugas y etapas muy largas donde solo se veía a un Jens Voigt incombustible dar pedales sin parar. Como dice el refrán, de tal palo tal astilla y en el caso del alemán puede ser así. Su abuelo, Karl Voigt fue un ciclista alemán de la década de los años 20 que obtuvo bastante buenos resultados contra el crono. De bastante joven, el carácter de Jens se forjó. Así, en una entrevista recuerda la frase que le marcó. Era de un corredor de la antigua Checoslovaquia, llamado Emil Zatopel que decía que “no entendía a los ciclistas que se quejaban de no haber tenido piernas. Si no las tenía, las forzaba”. Poco cabe decir de él si tiene como lema “shut up legs” (“callaos piernas”).

Fue animado a competir por sus padres, ya que Voigt contaba con demasiadas energías, se destacó en una escuela de deporte por su especial resistencia. En sus primeros años haciendo ciclismo, ya recogió los primeros frutos, siendo incluso líder de la Challenge Mondial Amateurs allá por el año 1994. Tras su paso por el ejército alemán (donde acabó segundo en el campeonato del mundo de ciclismo en ruta de militares), se dedicaría a este deporte. Su paso al profesionalismo llegó de la mano del equipo australiano ZVVZ-Giant-Ais, que conocedor de sus resultados en categorías inferiores le dio la oportunidad de dedicarse más en serio al deporte. Con ellos ganó un total de seis veces, incluyendo la general de Niedersachsen Rundfahrt o un segundo puesto en el Tour de Langkawi.

Todo ello no cayó en saco vacío. Su regreso a Europa fue por parte de la estructura del equipo francés GAN (posterior Credit Agricole). En ese conjunto pasó cinco fantásticos años en los que cosechó nada más y nada menos que veinte victorias. En su primera temporada allí, en 1998, Voigt consiguió su primer gran triunfo: la quinta etapa de la Vuelta al País Vasco, algo que según él le cambió la vida y que le hizo tener un idilio especial con esa tierra y su gente. Así, incluso en 2011 le hizo una carta de agradecimiento a esos aficionados:

“Esta carta va para todos los aficionados vascos, que siempre están ahí. Siento que he tenido una estrecha relación con los vascos durante los 14 años de mi carrera profesional. Tengo unos recuerdos muy buenos del País Vasco ya que algunos de mis mejores momentos han ocurrido en las colinas del país vasco. Mi primera victoria como profesional fue en Vuelta al País Vasco en 1998. Yo lucía todavía el maillot azul y blanco del equipo Gan. Esta victoria cambió mi carrera profesional para siempre y para mejor…”

Sin duda alguna, el carisma y la lucha de Voigt le han hecho ganarse muchos seguidores (foto: politiken.com)

Sin duda alguna, el carisma y la lucha de Voigt le han hecho ganarse muchos seguidores (foto: politiken.com)

También debutaría ese año en el Tour de Francia, donde rozaría la primera victoria allí  acabando segundo, como no en una escapada. Esa misma temporada, comenzaría el idilio suyo con una carrera de especial relevancia internacional: el Criterium Internacional, competición que lleva su nombre en cinco ocasiones.Una temporada después, rubricó su primer triunfo en tierras francesas. Persona importante por aquellos años era su compañero de equipo Chris Boardman, con el que coincidió (incluso ambos ganaron una carrera juntos: Duo Normand en el 99). Por entonces Voigt contaba con 28 años. En el Credit Agricole coincidiría también con Bobby Julich, un ciclista estadounidense que sería fundamental para su llegada al equipo de Bjarne Riss, el CSC.

Con Julich también entrañaría una gran amistad como el propio Voigt diría a la periodista Laura Messeguer en relación a una etapa de París Niza: “Su victoria en Paris Niza en 2005. En la última etapa él estaba vestido de amarillo y yo era su último hombre de ayuda. Hubo muchísimos ataques ese día y fortísimos. Bobby estaba detrás de mí, de amarillo, mi amigo; detrás de mí. Yo sólo pensaba `soy su último apoyo, no voy a dejar que nos lo quiten, no voy a dejar que nos lo quiten. Es mi amigo. Se merece esta victoria; me ha ayudado a ganar a mí tantas otras. Es su momento. No me voy a dar por vencido´. Valverde estaba muy fuerte y nos atacó, después Rebellin…Conseguimos salvar el día y yo conseguí el maillot verde de la clasificación por puntos. Pudimos compartir juntos el podio…Sin duda la victoria de un amigo que más feliz me ha hecho”.

Antes de ese 2005, Voigt habría ganado en el GP Cholet, o etapas en Route du Sud, Paris Bourges, y en Criterium. También, y como no podía ser de otro modo, su primera victoria en el Tour de Francía, en 2001 aun vistiendo el maillot del equipo francés. En 2004 se produjo el cambio de equipo, pero no modificó su senda de éxitos. Retornaría a estar en lo alto de la general del Criterium Internacional y también en otra etapa del País Vasco (hecho que volvería a hacer doce meses después). En 2005 incluiría su nombre en el palmarés del Tour de Mediterráneo e incluso logró ganar el prólogo de la París Niza. Los éxitos de Voigt eran consecuentes con el esfuerzo que hacía. Así, se hizo imprescindible para su jefe de filas en cualquier gran ronda por etapas a la que fuera. En 2006 por ejemplo, recayó en el equipo que ayudaría a Ivan Basso a intentar ganar el Giro de Italia (el conjunto CSC ganaría la crono por equipos de 2006 de esa gran vuelta). Pero no quedó ahí el gas del alemán. Aún pudo ir al Tour y ganar una nueva etapa (jornada que compartió escapada con Óscar Pereiro y que llegaron con más de 30 minutos sobre el pelotón). 2007 y 2008 supusieron la inclusión del mito de Voigt en Criterium y de nuevo otra etapa en País Vasco. En éxitos nacionales, no ha tenido tanta suerte.

Hasta seis veces ha sido medalla de bronce contra el crono de su país. Pero si de estos años hay algo que destacar de Voigt fue una etapa del Giro 2006. Como no, en una etapa de alta montaña iba escapado con una gran cantidad de corredores. Finalmente, los dos únicos supervivientes eran el español Juanma Garate y él. Voigt, a pesar de lo que demuestra habitualmente, no se sabía mostrado tan incisivo durante esa jornada y estaba bastante tiempo a rueda del entonces corredor del Quick Step. Señal de su grandeza como ciclista y persona, Voigt no decidió pelear la etapa como muestra de que no la había merecido en ningún momento, acabando finalmente en segunda posición. Para tranquilidad de la ronda italiana, el alemán inscribiría su nombre en la etapa dieciocho del Giro 08, un año que le trajo también la victoria en la general de Polonia.

Entre otras victorias, tiene cinco Criteriums Internacionales y dos etapas del Tour de Francia. (foto: cyclingfans)

Entre otras victorias, tiene cinco Criteriums Internacionales y dos etapas del Tour de Francia. (foto: cyclingfans.com)

A partir de entonces, la carrera de Jens Voigt ha carecido de notables éxitos, que no triunfos que sí los ha tenido (una etapa de la Volta a Catalunya 2010 y otro Criterium Internacional entre otras cosas). Este 2013 sigue dentro de la estructura del RadioShack Nissan, conjunto americano al que llegó en 2010 tras estar siete años con Bjarne Riss. Sigue siendo el corredor más veterano del pelotón y a unos meses de cumplir los 42 años aún se espera que de guerra en las carreteras. Es padre de seis hijos y según él, no se retirará hasta que supere en edad al presidente de la UCI (Unión Ciclista Internacional) dice de manera irónica en reiteradas ocasiones. No exento de polémicas tampoco, tuvo que ver como en su país se le acusaba de traidor tras ayudar a Basso en el Tour 2004 frente a Ullrich. Además de que su país dejara de retransmitir carreras ciclistas por no ser consideradas rentables. En el Tour 2009 sufrió la que puedo ser su caída más grave, en un descenso en Bourg Saint-Maurice, de la que no quedan secuelas eso sí.

Horner y Voigt, ambos amantes del ciclismo. Pueden ser padres de algunos corredores del pelotón incluso, pero lo que seguro que son es leyenda viva de este deporte. Respetados por sus éxitos y su esfuerzo y temidos en carrera por sus pasados. Sin ninguna duda, unas pocas páginas no serán suficientes para hacer transmitir cuanta falta hacen de hombres como ellos en este deporte. Sufrimiento que da años. Kilómetros en etapa que le suponen más difícil decir adiós al deporte que les han dado todo. Son ambos a sus 42 años, los abuelos más temidos y respetados del pelotón internacional.

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