Nefasto 2013 para Tom Boonen

Posted on abril 4, 2013

0


El adoquín que le ha dado tanto éxito se ha convertido en este 2013 en su pesadilla (foto: viewfromtheback. com)

El adoquín que le ha dado tanto éxito se ha convertido en este 2013 en su pesadilla (foto: viewfromtheback. com)

Antonio Álvarez Lovillo-@lovillo99

Tom Boonen sabe ya que el número trece no es el suyo. Es más,  ya lo ha reconocido en una rueda de prensa. No es de extrañar su mala suerte si le preguntamos a un supersticioso, pero lo que se debe preguntar un ciclista como él acostumbrado al éxito es por qué ha tenido que ver pasar delante suya y sin poder hacer nada sus principales objetivos del año. El resumen de su temporada era el pavés, y prácticamente su paso ha sido con más pena que gloria. La caída en el pasado Tour de Flandes simplemente fue la gota que colmó el vaso. Esto además de privarle de poder conquistar su cuarto monumento de pavés, le ha hecho decir adiós a la París Roubaix, en la que partía como uno de los favoritos. A ello se le tiene que sumar otra caída en Gante Wevelgem y su truncado inicio de año que incluye un paso por el quirófano. En resumen, un año que si bien solo lleva unos meses, son para olvidar para el belga de Mol.

Finales de Abril de 2012. Boonen mira hacía atrás y repasa su mes. El favorito para los corredores que le gustan las clásicas del norte. La debilidad de los que quieren el pavés como estilo de vida. Tom Boonen es uno de ellos. Belga además, lo que le añade un plus a todo esto. Volviendo a lo dicho, Abril de 2012 para el ex-campeón del mundo fue soñado. Victoría en E3 Harelbeke, en Gante Wevelgem, en Tour de Flandes y en París Roubaix. Casi nada. Podría haberse despedido de esa temporada y tener que estar más que satisfecho, puesto que lo logrado solo está al alcance de unos elegidos. Ni su más acérrimo rival esta década, Fabian Cancellara, lo ha logrado hasta el día de hoy. El propio Cancellara, fue el que vivió la cara amarga con las piedras el año pasado. En uno de los grandes días de su carrera, Tornado Boonen ganó por tercera vez el Tour de Flandes, mientrás que el suizo se realizaba una triple fractura en  la clavícula derecha por una caída con una lata que había en la carretera. El propio Boonen lamentaba al final de la prueba el incidente de Cancellara, sabiendo que sin él la carrera fue algo más fácil, ya que ambos son claros favoritos para cualquier competición de este tipo. Cancellara tuvo que decir prácticamente adios a su temporada, lastrado por las secuelas de la lesión durante gran parte de la misma. Así es el pavés, tan aliado y traicionero a la misma vez. Parece que ahora la moneda ha dado la vuelta y es Boonen quién ha recogido el testigo de Cancellara.

La caída en el Tour de Flandes 2013 ha puesto un paréntesis en la temporada de Boonen (foto: terra.es)

La caída en el Tour de Flandes 2013 ha puesto un paréntesis en la temporada de Boonen (foto: terra.es)

Tom Boonen, empezaba este 2013 como un año de retos. Por ejemplo, el intentar ser el único corredor de la historia en ganar ese Tour de Flandes ya mencionado anteriormente. O también el aumentar el casillero de victorías en París Roubaix hasta cinco, algo nada despreciable. Dejado de lado sus problemas extradeportivos, su madurez se había puesto de manifiesto en 2012. También había abandonado un poco los intentos de conseguir muchas victorías en el Tour y de concentrarse en el terreno que le hizo grande, las clásicas del norte. Así fue su 2012, donde además se alzó con el triunfo en el campeonato nacional belga. EL 2013 tenía la dificil papeleta de superar lo conseguido. O al menos igualarlo. Su comienzo de temporada estaría en el Tour de Qatar, carrera en la que defendía título y que no pudo ir por un contratiempo sobrevenido de Enero. Una caída entrenando cerca de su casa en un bosque, le produjo una herida en su codo izquierdo. Parecía que todo iba a quedar en un susto, pero una bactería que no pudo ser curada por antibióticos le obligó a pasar por el quirófano. El inicio no era lo esperado. El tiempo de baja no era mucho pero siempre es malo cambiar los planes. Así, tuvo que despedirse de Qatar y su inicio fue en Omán, donde ya empezó a trabajar como el que más, una tónica que continuaría en las siguientes carreras, haciendo el trabajo sucio a Cavendish por ejemplo.

E3 Harelbeke era la primera prueba de pavés. También, el termómetro que iba a medir a los tres supuestos corredores que tenían que luchar por las victorías en esta y las siguientes clásicas. Boonen se mostró incisivo. Siempre atento a todos los cambios e incluso provocó alguno que otro. No obstante, en el momento definitivo, le fallaron las fuerzas y la colocación y quedó relegado a un segundo plano de Cancellara, que obtuvo la victoría  a la postre. Su punta de velocidad maquilló una séptima plaza engañosa. Habían herido al belga, pero no era de muerte. Lo siguiente iba a hacer la Gante-Wevelgem. Algo más importante. En ella, iba a ocurrir una señal de lo que le venía unos días después. Al intentar subir un bordillo, tropezó con su bicicleta en él y fue al suelo, abandonando la carrera. Por suerte para él, el golpe no fue a más, y aunque la rodilla quedó maltrecha era como se suele decir en argot ciclista “chapa y pintura”. Para verificar su estado de forma, Boonen pensó que la carrera de Tres Días de la Panne sería ideal para trabajar su ritmo de carrera. No la terminó, pero sí le fue suficiente como para ver que seguía estando en forma para afrontar el objetivo belga del siguiente fin de semana.

Boonen ya ha sufrido otros dos percances este año. En uno de ellos, al principio de temporada incluso tuvo que pasar por quirófano (foto: lavanguardia.com)

Boonen ya ha sufrido otros dos percances este año. En uno de ellos, al principio de temporada incluso tuvo que pasar por quirófano (foto: lavanguardia.com)

Paradójico o no, otro objeto de plástico fue el causante de la caída, de nuevo en el Tour de Flandes a un gran favorito. Cancellara se tornó en Boonen y viceversa. Esta vez era el suizo quién saboreaba el triunfo, mientras que Boonen se retorcía de dolor en el suelo. Apenas habían transcurrido diecinueve kilómetros y la primavera del norte había pasado para él. Supo pronto que ya no podía subirse a la bici en Flandes. Posteriormente, confirmó que ni siquiera va a poder ir a Roubaix a defender título. Tiene aún muy maltrecho su cuerpo. Cancellara por otro lado, vive un idilio. Salvo en Gante Wevelgem que abandonó, ha conseguido victorías en el pavés de Harelbeke y Flandes. Roubaix está ahí. Sin Boonen eso sí, por lo que es otro punto a su favor. Este pensará que el 2013 no es su año. Para Cancellara lo fue el 2012. Hay que fijarse en esto, y que todo lo que llega pasa. Ánimo para Boonen y si andamos con refranes y el número trece, decir otro y alentar al bueno de Tom que lo que mal empieza, bien acaba. O eso dicen.

Anuncios
Posted in: 1-Carretera