El Giro que rozó Lejarreta

Posted on mayo 1, 2013

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Carlos Nuñez@charlylizard

Para esta historia nos situamos en mayo de 1991, el 26 de mayo más exactamente, día que el Giro empezaba en Olbia. Hasta el año siguiente en el que Indurain sería el primer ciclista español en ganar la carrera más bonita de tres semanas, el Giro se resistía a los corredores de aquí. Fuente y Paco Galdós fueron los que más cerca estuvieron en sus años del Kas, pero no fue posible. En este Giro de 1991 había puesto la marca Marino Lejarreta. Enamorado de la corsa rosa ya había logrado dos cuartos puestos en la general años atrás, y ahora se presentaba como única alternativa a los italianos.

Marino-lejarreta-giro-de-italiaNo empezó mal la cosa, puesto que en la quinta etapa, con final en Scanno, Marino se imponía tras un ataque con Franco Chioccioli, que quería recuperar la Maglia Rosa que había conseguido en la segunda etapa. Los dos hicieron camino a sabiendas de que tendrían que ganar tiempo de cara a la primera contrarreloj. No iban muy desencaminados. Bugno los barrió en la crono quedándose a un solo segundo de Chioccioli en la general, mientras Lejarreta no quedaba muy lejos. La ONCE no tardó en repetir triunfo, esta vez con Chozas en Sestriere, donde Marino consiguió meter unos segundos a Chioccioli en los últimos kilómetros, situándose a solo 26 segundos del transalpino. A estas alturas Bugno estaba completamente descartado para la general, como Delgado, Lemond o Fignon. Bugno estaba a 2.32 en la general, Chiapucci a 1.23 y Lelli a 1.29, por lo que el Giro parecía cosa de cuatro, aunque Lejarreta era el único que había logrado poner en apuros al Coppino.

En la siguiente etapa montañosa, con el Mortirolo, Chioccioli dio un golpe sobre la mesa, y tras llegar a tener más de dos minutos y medio en el coloso italiano sobre los favoritos, llegó a meta con apenas un minuto . De todos modos Chioccioli logró lo que se había propuesto: dar un mazado moral a sus rivales. En Val Gardena, la siguiente etapa de montaña, quedaron patentes las pocas fuerzas restantes entre favoritos, y se presentaron los cuatro juntos en meta con victoria del joven Lelli. La última etapa de montaña era la reina, y se esperaba el asedio de Lejarreta, situado a solo 1.26 de un líder inesperado aunque solido a estas alturas de carreras. La supresión del Paso de San Pellegrino y la implantación de la temible Marmolada en su lugar fue la cruz del de Berriz. Chioccioli hizo lo que quiso con Chiapucci  y Lelli demostrando ser el más fuerte. No le hizo falta demostrárselo a Lejarreta, que tras una terrible pájara en la Marmolada se dejaba más de 6 minutos en la meta del Pordoi. Aquí acabó el sueño rosa de Marino Lejarreta, que finalmente logró acabar quinto en la general a 10 minutos.

Video de la etapa del Pordoi del Giro de ese año (1991)

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