Alfonsina Strada: La única mujer que ha competido en el Giro masculino

Posted on mayo 3, 2013

0


Alfonsina Strada ha sido la única mujer que ha competido en una gran vuelta masculina.

Alfonsina Strada ha sido la única mujer que ha competido en una gran vuelta masculina.

Antonio Álvarez Lovillo-@lovillo99

Siempre que miramos atrás en el tiempo y recordamos las grandes vueltas de hace muchos años, nos sorprenden muchas cosas. Por ejemplo, que estas durasen más de las cuatro horas a las que estamos acostumbrados actualmente. O como competían por las noches. También que ellos mismos tenían que cambiar la rueda de sus bicicletas si pinchaban. Pero hay un hecho que para quién lo desconozca se va a quedar anonadado y es que hace 89 años, una mujer logró competir en el Giro de Italia masculino, siendo hasta el día de hoy y en la historia de este deporte, la única que ha logrado correr en una gran vuelta masculina. Esta particular heroína se llamaba Alfonsina Strada y como no, era italiana y engañó a todos los organizadores para correr en la prueba de su país con el objeto más valioso que tenía por aquel entonces y que amaba por encima de todas las cosas: una simple bicicleta.

Alfonsina Strada nació en el año 1901  en Castelfranco Emilia, situada a unos 25 km al noroeste de Bolonia. Originamente su nombre era Alfonsina Morini de Castelfranco Emilia, algo que cambió tras contraer matrimonio por el ya conocido apellido de Strada. Una vieja bicicleta traída por su padre a casa cuando ella tenía diez años fue el inicio de la historia. Se empezó a aficionar a las dos ruedas, aunque por aquel tiempo, coger la bicicleta para una mujer no estaba muy bien visto, lo que le ocasionó problemas, incluso en el seno de su propia familia. Así, que Alfonsina tuvo que alimentar su vicio de manera secreta. Con dieciseis años, la joven trabajaba de costurera sin dejar de lado el ciclismo. Marchó a Turín a competir, lugar donde no estaba tan mal visto el que las mujeres pudieran correr encima de una bicicleta. En la ciudad italiana demostró su clase, consagrándose con el título de la mejor ciclista italiana. Allí conoció al también ciclista Carlo Messori, que la convenció de ir a Rusia a competir al Grand Prix de St. Petersburgo donde incluso recibió una medalla del Zar Nicolás II. Alfonsina siguió con la idea de ser ciclista e incluso compitió para bajar el récord de la hora femenino, en manos de la francesa Louise Roger, algo que consiguió estableciendo el registro en 37,192 kilómetros por hora.

Alfonsina siempre tuvo predilección por las dos ruedas (foto: pedaleros.foroactivo.com)

Alfonsina siempre tuvo predilección por las dos ruedas (foto: pedaleros.foroactivo.com)

Los éxitos le empezaban a llegar y también algo de dinero, lo que le permitió marcharse a Milán, lugar donde el ciclismo empezaba a tener apogeo. Allí conocería a Luigi Strada, con quién se casó en 1915 y fue un apoyo para Alfonsina pues siempre le animó a seguir y cumplir su sueño de convertirse en corredora profesional, regalándole incluso en el día de su boda una bicicleta de carretera. Alfonsina cada vez era más famosa. Fabio Orlandini, corresponsal de la Gazzeta  dello Sport en París, recomienda a empresarios que le hagan un contrato a Alfonsina para que corra en París, algo que acepta. Así, se pudo ver durante unos años compitiendo en el Parque de los Príncipes, el Velódromo d’Hiver… Pero lo mejor estaba por llegar. En 1917, con pleno conflicto mundial ya emergente, se presentó en la dirección de la Gazzeta para intentar participar en el Giro de Lombardia. Como no había regla que prohibiese esto, Alfonsina consiguió su objetivo y era poder formar parte de una carrera con hombres del sexo opuesto. El cuatro de noviembre de 1917, salió con la comitiva que competía en ese Giro de Lombardia. La experiencia fue dura, acabando en último lugar de las clasificadas (aunque se habían retirado una veintena de corredores).

Esta experiencia no hizo más que animarle a seguir compitiendo. La siguiente prueba era la Milán-Modena un año después, en la que una caída le impidió terminar. Un mes después regresaria al Giro de Lombardia, donde acabó la número 23 de 36 ciclistas. Debido a las participaciones en estas carreras, las organizaciones de las mismas habían recibido críticas por permitir la inscripción de una mujer. Para ella, su próximo gran objetivo sería el Giro de Italia, algo más complicado a priori pero que al menos tenía que intentarlo. La ocasión fue en 1924, cuando de nuevo fue a la Gazzetta dello Sport, donde hablo con Emilio Colombo y Armando Cougnet, director y administrador del periódico respectivamente. Estos vieron en Alfonsina como una oportunidad de revitalizar la carrera, que andaba en declive, tanto que los equipos más fuertes de aquellos años habían pedido dinero para ir. Algunas personas de la administración por el contrario, criticaban la inclusión en el Giro de Alfonsina. Por un motivo u otra, Alfonsina no estaba entre los inscritos del Giro de 1924.

Bicicleta con la que Alfonsina compitió en el Giro de 1924 (foto: sportgeschiedenis)

Bicicleta con la que Alfonsina compitió en el Giro de 1924 (foto: sportgeschiedenis)

Sí un tal Alfonsín Strada de Milán, que incluso otros periódicos lo llamaban Alfonsino. No se sabe si fue un error de imprenta o es que se cambió el nombre a propósito. Pero no duró mucho el hecho de que la “reina de la manivela” pudiera ir encubierta y la noticia de que una mujer competía con hombre se propagó por toda Italia, despertando recelo a la par que admiración. Durante seis etapas, Alfonsina (o Alfonsin) aguantó en carrera, aunque no sin dificultades. En la sexta, la que se disputaba entre L’Aquila-Perugia, llegó fuera de control y pese a que algunos miembros de la organización quería que siguiera, la presión social provocó que excluyeran a Alfonsina del Giro de Italia. Colombo entró de nuevo en acción y le proporcionó el dinero suficiente para que el empeño de la señora Strada en continuar fuera realidad. Su tiempo no contaba en la clasificación pero iba día tras día corriendo con los hombres. Su tiempo extraoficial final fue de 28 horas más que el del ganador de aquel año, Giuseppe Enrici, pero mejoró el de otros dos que finalizaron ese Giro de Italia.  Alfonsina intentó de nuevo correr el Giro de Italia en ediciones  posteriores, pero la respuesta siempre fue negativa. Pese a la clara desigualdad que había entre hombres y mujeres, y que el ciclismo femenino apenas estuviera extendido a principios del siglo XX, ganó más de 36 carreras compitiendo con hombres. Aún hoy, y a un día de comenzar la gran ronda italia, la reina de la manivela sigue siendo la única mujer que compitió con hombres. Una carrera como el Giro siempre tiene estos secretos. De ahí que esta competición sea tan mística.

Anuncios