El jardín de Mark Cavendish.

Posted on mayo 27, 2013

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Mientras uno era feliz, el resto tenían que lamentar.

Mientras uno era feliz, el resto tenían que lamentar.

Diego de Arístegui Bengoechea @onlydieks

Uno de los escenarios que teníamos que analizar sobre este Giro que ya ha tocado a su fin es el de las llegadas al sprint. Sólo ha habido un protagonista que ha emergido por encima de todos, Mark Cavendish, que no ha dado opción a ninguno de sus rivales para conseguir la friolera de 5 victorias en este Giro 2013. Siempre que el terreno ha sido favorable a las condiciones del hombre de Omega, la victoria ha ido a parar a sus manos, una y otra vez. Sus rivales seguramente hayan acabado la ronda transalpina diciendo ¿Qué podemos hacer para batir a este tío?.

Y es que los rivales que llegaban a este Giro de Italia, a excepción de la no presencia de André Greipel que a día de hoy es el único capaz de hacer frente a Cav en un sprint, eran hombres con mucho nivel, y jóvenes promesas que habían prometido durante el inicio de la temporada para plantarse en la primera grande del calendario con todas las ganas de conseguir una victoria en el Giro, un logro que sólo está al alcance de los mejores. La única vez que el británico no pudo descorchar el champán fue en la quinta etapa con final en Matera, donde la victoria fue a parar a John Degenkolb. Sin restarle méritos al gran corredor de Argos, esa etapa tuvo el primer condicionante del puerto de 4ª categoría, muy cerca de la línea de meta, y segundo, la caída múltiple que se produjo en la última curva, y de la que solo salieron airados unos pocos especialistas como Degenkolb.

Analizando al resto de rivales, lo que está claro es que todos o casi todos tienen  que reconvertirse en hombres como el propio Degenkolb, que aprovechan al máximo las pocas oportunidades que da Mark Cavendish cuando el terreno es más exigente de lo habitual. Y esto es así porque a día de hoy nadie puede batir a Cav en una llegada llana. Primero porque tiene un auténtico equipazo que le hace las llegadas mucho más fáciles, y segundo, porque es el mejor.

Volviendo a los rivales, hay que hablar primero de Nacer Bouhanni (FDJ). El campeón francés afrontaba en este Giro su primera grande en su carrera deportiva, y aunque tuviese que abandonar al inicio de la segunda semana, el campeón galo tiene que estar satisfecho con la carrera que ha hecho. Ha coqueteado mucho con la victoria, haciendo segundo, tercero, cuarto, estando al nivel de Viviani o Goss, que son los corredores que tiene que centrarse en batir ya que Cavendish pilla un poco lejos. Sin tener un equipo que le facilitase las cosas en las llegadas, el poco tiempo que se ha dejado ver ha sido positivo. Seguro que le vemos dentro de poco en el Tour de Francia.

Los otros hombres importantes han sido Elia Viviani (CAN) y Matthew Goss (OGE), a los que también hay que incluir en el apartado de llegadas al sprint, ya que han sido los más insistentes en derrocar el dominio de Cavendish. Sobretodo en el caso del italiano, que ha sido segundo en casi todas las etapas de este tipo. Mucha rabia veíamos cada vez que le propinaba un golpe a su bicicleta tras cosechar una nueva derrota, pero es lo que a todo hombre que no se llama Mark Cavendish le toca vivir. Ha hecho un Giro muy bueno, y de no estar Cav la historia habría sido bien diferente. Su equipo ha intentado siempre poner a Omega contra las cuerdas, y Viviani ha estado muy cerca en más de una ocasión. Lo que tiene que hacer el italiano es mejorar en los puertos, para que cuando falle el británico, él tenga vía libre.

Respecto a Goss, quizás se esperaba algo más de él, porque también llevaba buen equipo como Viviani y Cavendish. Ha estado ahí en la pomada con regularidad, pero no ha estado tan cerca como han podido estarlo Bouhanni o Viviani. Debe situarse al nivel de estos si quiere tener opciones de cara a futuras grandes. El talento le sobra.

La conclusión de este análisis es clara, los sprints en el Giro han tenido un denominador común, Mark Cavendish. Por detrás, el resto de mortales.

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