El camino a un sueño: La Quebrantahuesos

Posted on junio 16, 2013

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Carlos Nuñez-@charlylizard

Sí…si nada raro ocurre parece que este año voy a debutar en la Quebrantahuesos. Parece que fuera ayer cuando viendo una etapa montañosa del Tour con tres años me quedaba mirando la tele pensativo y decía en voz alta harto de ver que Perico no atacara pues seguro que si cojo la bici les puedo atacar yo.

Para mí, ser ciclista fue siempre un sueño, desde muy pequeñito como habéis podido ver, y siempre que cogía mi BTT era para creerme metido en una carrera ciclista. No fue hasta hace cuatro años que me pude comprar por fin una bicicleta de carretera, todo un hito para mí. Hasta el año pasado mis salidas se centraban en los domingos, y no precisamente muchos kilómetros salvo alguna excepción. Pero este año han pasado muchas cosas.

EnRuta (18) Para empezar, en abril de 2012 corrí la Monlora, una cicloturista de la zona de las cinco villas.   Me arrastré y lo pasé muy mal, pese a todo, los entrenamientos me hicieron mejorar diez minutos mi marca del año anterior, dejándola en 4h22min56seg. Este fue el último día en seis meses que cogí la bicicleta. Me operaron, y cuando me recuperé dos meses después tuve un accidente de coche. Hay que decir que no soy precisamente alguien flaco, y con la inactividad y el mal momento, pues básicamente comía…total que me planté en septiembre con 90 kilos para mí 1.74 de altura. Pero tenía una determinación: hacer la Quebrantahuesos pasase lo que pasase.

Los primeros días fueron horribles. Primero por meterme en el maillot, y luego porque los días de más kilometraje eran jornadas de 55 kilómetros…con parada en medio para la Coca-Cola… Pero no me preocupaba en exceso; sabía que hasta navidad lo importante era mover las piernas y perder kilitos. Hasta navidad las circunstancias personales no fueron las más apropiadas, pero eso me dio fuerzas para apretar los dientes y seguir adelante, hasta el punto de llegar primero en una cicloturista de bici de  montaña de 34 kilómetros en una de las peores mañanas que recuerdo. Ese día no pedaleé solo.

El primer test “serio” que me hice fue la subida al Cotefablo, en Huesca, puerto principal de la Treparriscos de este año. Era finales de noviembre, y pese a que pude controlar el pulso me costó un verano. Había que entrenar más.

2013 comenzaba con mi grupeta de nuevo reunida, era la hora de empezar en serio. Antes de Monlora volví a subir a los Pirineos, unos Pirineos nevados. Logré subir Aspin, Peyresourde y francamente aquello era otra cosa que lo que había hecho en Noviembre de 2012. Poco antes de Monlora tuve el primer contratiempo, otitis y antibióticos la semana anterior. Para mi sorpresa me encontré fuerte, y gracias a mis compañeros de Zarabici pude lograr bajar de 4 horas, 3h48min28seg, 34 minutos menos que el año anterior… Pero volví a caer enfermo, esta vez peor. Más antibiótico, y en el desafío 132 tuve que abandonar. La moral abajo, y la sensación de nuevo de que llegaba tarde. A seguir dándole.

Por motivos laborales me perdí la cicloturista de los puertos de Ribagorza, un verdadero termómetro antes de Quebrantahuesos, pero a cambio el siguiente fin de semana pude volver al Pirineo: Hautacam, Luz Ardiden, Soulor, Cauterest y parte de Tourmalet (cerrado). Buenas sensaciones pero…sigo llegando corto.

El resumen, quedan pocos días para la gran cita del año, llevo unos 4000 Km, pero lo que importa es que voy a participar en la prueba más parecida a una carrera, con lo que cumpliré mi sueño. Solo falta que logre terminarla.

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