Noruega brilla con Hushovd y Boasson Hagen: Tour 2011

Posted on junio 22, 2013

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Gabriel Álvarez- @gabialv91

Hablar de los países nórdicos es hablar de corredores con una casta especial, sobre todo noruegos y daneses nos sorprenden año tras año  con su manera de sufrir en la bicicleta, de sacrificarse para sus líderes y de tener siempre presencia de carrera. En las grandes vueltas no son muchos en número, pero no hay edición de Tour o Vuelta que no los veamos.

Hoy desde Dorsal51 queremos rendir este pequeño homenaje a este tipo de corredores, nacidos en las frías tierras del norte, que parecen de todo menos propicias a salir con la bici, pero que llegan al pelotón internacional y triunfan.

En el Tour de 2011 Noruega llegaba con tan solo dos corredores, eso sí en cuanto a la relación número de corredores-calidad de los mismos, todo el mundo estará de acuerdo en que estaban los primeros en la lista; Thor Hushovd y Edvald Boasson Hagen eran los representantes del país de los fiordos.

Thor Hushovd en el ocaso de su carrera, en la última gran vuelta que ha finalizado, llegaba con un sorprendente maillot arcoiris conseguido en Australia un año antes. A pesar de que siempre se ha unido su nombre al sprint, el ciclista siempre ha respondido en la contrarreloj y es un todo terreno, uno de estos sprinters que pueden superar dificultades montañosas con los mejores , y ante la pérdida natural de punta de velocidad con el paso de los años se vio obligado a reinventarse. El Tour no pudo comenzar mejor para el campeón del mundo, en la segunda etapa se enfundó el maillot amarillo gracias a la victoria de su equipo Garmin en la crono por equipos. Estuvo de líder siete días hasta que mediante una fuga Thomas Voeckler se lo arrebató.

hushovd-lider

Thor Hushovd se vestía de amarillo por tercera vez en su carrera

Tras siete días de líder se podría decir que el Tour estaba más que cubierto para Garmin y para Hushovd, pero correr por correr no entra dentro de la filosofía noruega. Llegaba una etapa más que interesante entre Pau y Lourdes, pasando un puerto de tercera y una cota de cuarta, y escalando el Aubisque de categoría especial a 30 km de meta, en la segunda etapa pirenaica de aquella edición. El campeón del mundo consiguió vencer en una demostración de fuerza y fe tras cazar la fuga del día, ser el primero en atacar y ser capaz de recortar casi 2 minutos en el descenso a Moncoutie y Jeremy Roy. Tras mostrarse fuerte en la ascensión, sus piernas consiguieron atrapar a Moncoutie y dejarlo atrás al no ofrecer este ningún relevo y posteriormente atrapar al joven corredor de la FDJ para ganar una nueva etapa, la novena en su cuenta particular, pero quizás la más bonita.

Tras siete días de líder y una etapa en el bolsillo, cualquiera desconectaría y calificaría su carrera como excelente, pero no Hushovd. La decimosexta etapa entre Saint-Paul-Trois-Chateaux-Gap, era una de esas jornadas marcadas en rojo para los cazaetapas. Se esperaba una fuga que quedara seleccionada en el  Col de Manse, a 11 km de meta, y así fue. Thor Hushovd seleccionó la carrera y llegaba un trío de calidad para decidir la etapa, el propio Hushovd, su compañero Hesjedal y el otro noruego del pelotón Boasson Hagen, por detrás otro súperclase como Tony Martin intentaba darles caza sin éxito. Los dos noruegos tenían una victoria en el bolsillo e iban a pelear por la segunda, puesto que eran mucho más rápidos que el futuro ganador del Giro, que aún así intentó realizar labor de equipo. Un ataque en un momento inesperado, la experiencia de Hushovd, dejó clavado a Boasson Hagen y el campeón del mundo volvía a ganar con el maillot arcoiris en el Tour de Francia, siete días de líder y dos etapas, simplemente Thor Hushovd.

Boasson Hagen es un corredor que en la redacción, no gusta, encanta. Dejando a un lado que a día de hoy tiene el maillot más bonito de todo el pelotón, es un súperclase. Uno de esos corredores que siempre está y que sea cual sea el terreno y la labor que le pidas responderá dando el 120%.

Llegaba a este Tour como hombre a tener en cuenta y respaldo principal de Bradley Wiggins, pero las circunstancias de carrera hicieron que fuera la principal baza del todopoderoso SKY para salvar el Tour, y efectivamente ¡vaya si lo salvó!

La sexta etapa del Tour 2011, entre Dinan y Lisieux, daba una oportunidad a los hombres rápidos del pelotón capaces de superar cotas exigente en los que sprinters tipo Cavendish entregarían la cuchara. El maillot amarillo Thor Hushovd era uno de los favoritos, pero la estrategia de SKY en pos de Boasson Hagen fue perfecta y éste no falló a la hora de rematar la faena. Victoria al sprint del noruego todoterreno, que relegaba a su compatriota al tercer puesto, y se estrenaba de esta manera en la ronda gala.

Pese a haber gastado muchas fuerzas en la etapa anterior, en la que cazó la fuga del día y fue superado por Thor Hushovd en la línea de meta, el combativo corredor nórdico logra escaparse también en la etapa del Pinerolo. Pese a compartir aventura con hombres como Sandy Casar (FDJ) o Sylvan Chavanel (COF) . Dejó a sus 13 compañeros de fuga en lo alto del Pramartino y se la jugó en la bajada trazando de manera excepcional, como él mismo declaró “parecía que me sabía cada curva al dedillo”, tanto que llegó con una diferencia de más de un minuto, tiempo suficiente para disfrutar de la victoria y alzar los brazos de manera triunfante.

Boasson Hagen consiguió su segunda victoria en solitario el día después de haber sido segundo.

Boasson Hagen consiguió su segunda victoria en solitario el día después de haber sido segundo.

Así fue como Noruega acudió al Tour 2011 con tan solo dos corredores y se marchó con un botín total de siete días de líder y cuatro etapas. Con corredores así da gusto ser aficionado al ciclismo.

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