Le Grand Départ 2013. Córcega

Posted on junio 29, 2013

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Euskaltel en la presentación de Córcega.

Euskaltel en la presentación de Córcega.

Pedro Ceinos Alonso

Por primera vez en su historia, el Tour de Francia visitará Córcega, la única región francesa inexplorada por la Grande Boucle, y lo hará con una puesta en escena que servirá para recorrer los paisajes más fascinantes de la isla.

En efecto, Córcega será el punto de partida de la edición centenario del Tour de Francia, la Grand Départ, con tres etapas en las que ASO ha intentado mezclar ingredientes de diferentes características para abrir el abanico de aspirantes a la victoria, y sobre todo, para tratar de enganchar al aficionado desde los primeros compases de la carrera.

Sin prólogo, oportunidad para los sprinters

Lo primero que llama la atención a la hora de analizar el inicio del Tour de Francia es la ausencia del tradicional prólogo. Este hecho hará que los hombres que van a disputar la clasificación general queden en un segundo plano y cedan todo el protagonismo a los sprinters. En este sentido, el británico Mark Cavendish está ante una oportunidad de oro para lucir el primer maillot amarillo del Tour del Centenario.

De Porto Vecchio a Bastia, el Tour de Francia dará el pistoletazo de salida recorriendo de sur a norte, por toda la parte este, la isla de Córcega. Realizando un repaso con carácter  más turístico que deportivo. Destacará el paso por la villa de Bonifacio, con sus casas al lado de los acantilados y la cota de Sotta con 1,1 kilometros y un 5,9% de pendiente media, que servirá para vestir a un anecdótico primer líder de la montaña.

Cambio de decorado y ¿cambio de protagonistas?

Chris Froome, líder del equipo SKY y máximo aspirante a suceder en la primera plaza de París a Bradley Wiggins, ha reconocido el recorrido de estas tres primeras etapas, calificándolas de peligrosas. Ha puesto un especial énfasis en qué los ciclistas que no estén en una buena condición física pueden perder sus opciones a las primera de cambio.

Movistar en la presentación junto al mar.

Movistar en la presentación junto al mar.

La segunda etapa del tríptico corso corta la isla por su parte central, donde se encuentran algunas de las principales dificultades orográficas, para finalizar en Ajaccio. Por el camino, cuatro puertos puntuables entre los que destacan el col de Vizzavona (4,6 kilómetros al 6,5%) y la côte de Salario, con 1 kilómetro al 9%,a 12 kilómetros de meta.

La parte central de esta segunda etapa es la más complicada, donde se encadenan tres dificultades montañosas pudiendo deparar más de una sorpresa. Es la primera etapa en la que algún aspirante puede hacernos recordar la manida frase de “no se puede ganar un Tour pero si se puede perderlo”. Sin embargo, el principal objetivo del pelotón estas montañas radicará en intentar eliminar a la mayoría de los hombres rápidos para, así, abrir las posibilidades a los clásicos “cazaetapas”.

El deseo de la organización

La tercera etapa, la que cierra el tríptico del inicio del Tour de Francia, es, a palabras de Jean-François Pescheux (director técnico de ASO) el tipo de escenario que habíamos soñado por años. La organización presume de haber diseñado una etapa que no tiene ni siquiera un metro llano, una clásica de 145 kilómetros con 4 dificultades montañosas entre las que destaca el col de Marsolino, con sólo 3 kilómetros de ascensión, pero situada estratégicamente a 13,5 kilómetros de meta, y que servirá como punto caliente de una etapa que esperará, en Calvi, la victoria de un clasicómano.

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