¿Realmente es el Tour que queremos?

Posted on julio 10, 2013

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El pelotón compacto a muchos kilómetros de meta está siendo muy común en el Tour 2013 (foto:superdeporte.com)

El pelotón compacto a muchos kilómetros de meta está siendo muy común en el Tour 2013 (foto:superdeporte.com)

Antonio Álvarez Lovillo-@lovillo99

Venimos de dos grandes vueltas más que apasionantes. Por un lado, el Giro 2013 que si bien no contó con la lucha intensa por la general de Nibali, Wiggins o Hesjedal, si tuvo lucha constante y no hubo un “momento siesta” como tal. Hasta cuando no se disputaban etapas había algo sobre lo que hablar. Por otro lado, la Vuelta a España 2012 fue algo más que espectacular.

Pero ya el Tour 2012 fue algo descafeinado. Alentábamos las ganas de ciclismo con intentos de rifirrafes inexistentes en un bloque tan compacto como era Sky. Dominador, tanto física como psicológicamente. Aún así, para este 2013 se esperaba un poco más. Algo que el Tour no ha traído y que se está bien en la carretera francesa. Los momentos de tranquilidad en la carrera más grande del mundo no se deberían permitir y en esta edición han abundado.

De fugas sin pelearse, escapadas de un corredor, pelotón compacto a 30 km, pocos ataques… Solo un autobús y un intento de escabechina se salvan de la monotonía de la tarde francesa. Los Pirineos, muy escasos y la crono por equipos le faltó el momento de máximo esfuerzo. El Tour no quiere llegar a la última semana con la carrera decidida, pero esta no es la fórmula para atraer público en una gran vuelta como esta.

Foto: superdeporte.com

Foto: superdeporte.com

Esperemos (y confiemos) que el gran desenlace esté en los Alpes, donde sí que hay puertos de entidad, pero no se debe permitir desde ASO que dos semanas de Tour apenas tengan “interés” para el espectador salvo en contadas ocasiones. Sí se hacen diferencias, los mismos corredores querrán reducirlas. El quit de la cuestión no debe estar en la emoción de la general, sino de la carrera.

El Tour es grande por todo lo que conlleva. Si le quitas algo, en este caso, dureza del recorrido, se va a devaluar. Este año, incluso parece que han vuelto las míticas etapas llanas de 200 km sin ninguna cota. ¿Es necesario esto para el espectador y para la carrera? Si el Tour no espabila, puede que pronto le coman el terreno la Vuelta y el Giro, aunque personalmente, la Corsa Rosa ya está por encima.

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