Ratto nos cuenta su aventura en la Gallina

Posted on septiembre 17, 2013

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Gabriel Álvarez- @Gabialv91

Mi momento de la Vuelta tiene que ver con un sprinter ganando en una de las etapas reinas de esta edición 2013. Pero no fue aquel día cuando me di cuenta, es más, aquel día estaba un poco triste porque Valverde se había dejado media Vuelta. Decidí que este era mi momento de la Vuelta el otro día en la salida de Leganés, cuando un joven ciclista vestido de verde y con una sonrisa en la boca no tuvo ningún problema en pararse con tres chicos jóvenes, con estrafalarios sombreros (es que eran gratis), y contarnos todos los detalles del día que obtuvo la victoria más importante de su carrera.

Daniele Ratto nos hizo pasar un rato genial contándonos cómo ganó aquel día. (vía cyclingquotes)

Daniele Ratto nos hizo pasar un rato genial contándonos cómo ganó aquel día. (vía cyclingquotes)

No os voy a hablar de la crónica de la etapa, eso ya lo hicimos aquel día en Dorsal51, pero si os acordáis fue la etapa más dura de esta Vuelta y, posiblemente, de la temporada. Hubo corredores que simplemente se tuvieron que retirar por el frío, como Basso o Luisle. Precisamente Daniele Ratto se puso serio cuando nos dijo que se había enterado de la retirada de Basso en la entrevista de victoria de etapa y que era una pena puesto que el líder del Cannondale podría haber subido al podio perfectamente. Esperando en el podio le preguntó a Nibali cómo había visto a su líder y ya se imaginó que había sido una situación bastante grave.

Posteriormente la sonrisa volvió a su cara para contarnos su aventura. Nos dijo que él solamente había pasado frío en la ascensión al primer puerto, pero que se había puesto la manga larga y durante el resto de la etapa no sufrió más problemas de frío. Sabía que sus compañeros de fuga eran peligrosos, pero se lanzó en el descenso, derrapando como a él más le gusta, porque aunque no lo sepáis Daniele Rato tiene cuatro minimotos y es un experto en los descensos, y le gusta derrapar, mucho.

Así que se encontró solo, simplemente por divertirse bajando, con 25 segundos de ventaja con Gilbert, y entonces nos contó su conversación con el equipo ¿lo esperaba? ¿no lo esperaba? … ¡Mejor no! Tan solo quedaban dos puertos, no había nada que perder. Cogió su ritmo, todo el ritmo que un sprinter puede coger en un puerto de primera, y se sorprendió cuando le dijeron que al coronar el puerto ya tenía casi dos minutos. Pero faltaba lo mejor, otro descenso hasta el Collado de la Gallina, también derrapando, porque Daniele Rato tiene cuatro minimotos y le gusta derrapar, mucho. Tanto como para subir la diferencia a 5 minutos con Gilbert y saberse ya ganador.

Ajeno a lo que estaba pasando por detrás, ajeno al abandono de su líder, fue subiendo poco a poco el Collado de la Gallina y tenía tiempo más que suficiente para disfrutar el momento. Allí estaba un sprinter, al que le habían robado una etapa en la Vuelta a Burgos, en la etapa más dura de toda la Vuelta entrando en meta con una sonrisa de oreja a oreja, casi a carcajada limpia señalando a alguien, no era una chica, era su masajista, el mismo que en Burgos estaba devastado por la descalificación de Ratto.

Ratto entrando triunfante en el Collado de la Gallina (vía cyclingnews)

Ratto entrando triunfante en el Collado de la Gallina (vía cyclingnews)

Aquel día Daniele Ratto certificó una victoria llena de épica y nosotros tuvimos la suerte de escucharlo en palabras del protagonista. Subió tres veces al podio, nos dijo que él sabía que un sprinter como él no podría luchar por el maillot de la montaña, pero que le hizo mucha ilusión llevarlo. Le preguntamos si tenía pensado luchar por la etapa en Madrid y nos dijo que no, que él ese día quería ayudar a su gregario Haedo, que él ya había tenido una vuelta perfecta y que él tenía marcado el objetivo en la fiesta de la noche en Madrid.

Para los que habéis aguantado todo el artículo, enhorabuena, os contaré el secreto de por qué Ratto ganó la etapa de la Gallina. Nuestro amigo José Arturo Castro le dio un poco de morcilla de Burgos y claro, al bueno de Ratto le dio fuerzas y no pasó frío. Ganó, vaya si ganó, el momento que más me ha emocionado de esta Vuelta, la pasión y el entusiasmo de un profesional que te la trasmite y te hace pensar que el ciclismo es mucho más, muchísimo más, de lo que parece.

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