Los inicios de… Joaquim Rodríguez

Posted on marzo 3, 2014

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Foto: Kec Pro Sport

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Antonio Álvarez Lovillo-@lovillo99

Una familia ligada al ciclismo. La historia de Joaquim Rodríguez nace en ella. Unos hermanos aficionados y practicantes a la bicicleta y un padre director de un equipo: el Colchón Cr de Valencia (1987). Cómo no, con este ambiente, había que intentar si se valía en ese mundo. Todo esto, pese a que el padre era reticente a ello. Conocedor de todo lo que envuelve al mundo de las dos ruedas, intentó que se dedicase a jugar al fútbol. Pero Joaquim seguía en las suyas por lo que decidieron que cada fin de semana se haría un deporte (fútbol o ciclismo). Los inicios en este último fueron en el EC Sports de Barcelona, un conjunto modesto pero al que fue arrastrado casi por tradición familiar. Allí pasó pronto al Club Ciclista Maco, equipo en el que estuvo nada más y nada menos que ocho temporadas (desde los once años hasta los diecisete años). En esa época se alzó con diez triunfos por toda la comunidad catalana, albergando mayor interés en otros equipos conforme pasaban los años.

Purito en el Iberdrola

Purito en el Iberdrola

Por eso, no completó su etapa juvenil en el Club Maco, sino que el último lo realizó en el Club Ciclista Nicky’s (apodado según el propio Joaquim Rodríguez como “Los tigres” por su vestimenta”). Coincidió allí nada más y nada menos que con Xavier Florencio y la lista de corredores que han pasado por sus filas se extiende a Josep Jofre, Carles Torrent… Las victorias no pararon y llegaron algunas de renombre como el premundial en Haro. El paso a amateur le trajo más de cerca el profesionalismo. Joaquim Rodríguez y su familia empezaron a darse cuenta de la posibilidad de dedicarse a ello. Fue en el Hospitalet- Vestisport, en un conjunto con otros profesionales como Jaume Rovira, Carles Torrent o Roberto Lozano. Rodríguez contaba con 19 años. Fue un gran año y dejó su sello en varias ocasiones que le valieron una posibilidad de fichar por el famoso Iberdrola, el filial de la ONCE.

Cómo tantos otros corredores, Joaquim Rodríguez tuvo que mudarse al País Vasco para poder competir allí. Beasain sería la ciudad elegida para vivir, junto con otros compañeros como José Ivan Gutierrez o de nuevo Xavier Florencio, ambos en el Iberdrola de 1999. En el 2000 se mudó a Azpeitia, también con los colores del Iberdrola. Pero Joaquim, para ganarse la vida, y entretenerse, incluso se animaba a ayudar en un bar. Una de sus victorias ese año sería la del Memorial Valenciaga ante Manuel Calvente, Carlos García Quesada o Patxi Vila.A destacar, como en Contador, el triunfo en Gorla. Fue en definitiva, un gran año. Todo cambió a finales de ese año con la prueba del profesionalismo. La ONCE, con Manolo Sáiz a la cabeza, decidieron darle la oportunidad en el Tour del Porvenir.

Foto: Kec Pro Sport

Foto: Kec Pro Sport

A Manolo Sáiz le gustó Purito y sus dotes de escalador. Por esto, y por los informes de los directores del Iberdrola, en 2001 firmaría un contrato de tres años como profesional en el equipo ONCE. 22 años y Joaquim llegó al profesionalismo. Casi sin tiempo para empezar a correr, ya le apodaron Purito. En una concentración en El Bosque (Cádiz), lugar siempre de entrenos para los equipos de Saíz, los corredores de la ONCE decidieron en un repecho probarse a sí mismo. Tras 180 km de entreno, todos aceleraron el ritmo, pero les sorprendió como el joven Rodríguez les pasaba a su lado con naturalidad y facilidad haciendo el gesto de fumarse un puro. Desde entonces, es su segundo nombre el de Purito Rodríguez. Incluso por la noche en el hotel le dieron un puro para que se lo fumase y contase a todo el mundo lo que había ocurrido.

Su primer año en la élite destaca por su participación en grandes pruebas como París Niza, Clásica de San Sebastían y el Giro de Italia nada más y nada menos. Pero especialmente, su primer triunfo: la escalada a Montjuic. Era además el primer catalán que lo hacía en su historia:

“Han tenido que pasar 38 ediciones de la Escalada a Montjuïc para que un catalán, Joaquim Rodríguez (ONCE), se proclamase vencedor absoluto. En su primera temporada profesional, el corredor de Parets del Vallés ha logrado ganar en una prueba que se conoce muy bien.Vencedor en 2000 en la categoría amateur y también cuando era cadete, lleva acudiendo a la cita barcelonesa desde que tenía 15 años; o sea ocho años ininterrumpidos”
Purito celebrando el triunfo en la Setmana Catalana

Purito celebrando el triunfo en la Setmana Catalana

Su gran primer año en profesionales, dónde también finalizó en el podium en la Subida a Urkiola, no lo pudo refrendar en 2002. Pero lo mejor estaba por llegar. En 2003, en el comienzo de temporada, consiguió ganar en París-Niza, en su primer gran triunfo. Pero el plato fuerte fue en la Vuelta de ese año, dónde se llevó una etapa de montaña. Además, a punto estuvo de entrar entre los 25 mejores de la general. Mostrando sus primeras facultades, Purito Rodríguez decidió cambiar para una mayor libertad en las carreras y recaló en otro conjunto hispano: el Saunier Duval. Allí empieza a tener mayor protagonismo aún: Tirreno (décimo) y especialmente, su triunfo en la Setmana Catalana lo encumbran a un escalón superior. Además, lo logró en su casa de Parét del Vallés. De esa etapa en Saunier, son muchos los momentos que hay que citar. Ejemplo del doblete del equipo de Matxin en la Clásica de San Sebastián, la montaña de la Vuelta o el segundo puesto en la general de Burgos. Todo esto no cayó en saco vacío y le llegó la oportunidad de irse a otro gran conjunto: el Caisse d’Espargne.

Pronto relució el Purito ganador. De nuevo en París Niza:

“Tres años después de su triunfo en la etapa de Cannes, el catalán de Parets, Joaquim Rodríguez, 26 años, obtuvo ayer su segundo triunfo en la prestigiosa París-Niza. El año 2003, el mismo en que ganó también la etapa de Pla de Beret de la Vuelta a España, el nuevo ciclista del Caisse d’Epargne abrió su cuenta de triunfos en el equipo de José Miguel Echávarri y Eusebio Unzué, en la Carrera hacia el Sol.”
Purito Rodríguez celebrando la victoria en los campeonatos de España

Purito Rodríguez celebrando la victoria en los campeonatos de España

El problema para Purito en esos años en el Caisse d’Espargne es su líder Alejandro Valverde. No es que se lleven mal, todo lo contrario, sino que tiene que ayudarle en todo. Así, en pruebas como las de las Árdenas dónde Purito puede brillar o en la Vuelta, apenas puede lucirse. No obstante, eso no le permite no ganar. 2007 lo vio hacerlo, junto con Valverde en la Klásica de Amorebieta, un segundo lugar en el GP Miguel Indurain o buenas generales en País Vasco o París Niza. Especial fue su triunfo en los campeonatos de España de ciclismo, denotando su capacidad ganadora. Esta también la dejó ver en el GP de Ordizia. De nuevo, se quedó fuera del equipo del Tour.

No obstante, Purito estaba ante su gran temporada en el Caisse d’Espargne. Ganó una etapa en Tirreno, brilló en las Árdenas (en las tres pruebas octavo). Fue al Giro, rozando el triunfo en varias ocasiones pero de nuevo se quedó sin el Tour. No obstante, en la Vuelta si que se le vió entre los mejores. Especialmente, su etapa en el Angliru con Alberto Contador, superando a Valverde, su teórico jefe de filas y aguantando casi hasta el máximo al de Pinto en su mejor momento. El resultado final: sexto. Lo mismo que en los campeonatos del mundo, dónde fue el mejor español. 2009 demostró lo que todos pensábamos: que Purito y Valverde no podían estar juntos. Son líderes de equipo que se tropezaban en los mismos objetivos. Otro triunfo en Tirreno, su podium en Lieja, victoria en una etapa de la Vuelta a Burgos y buen trabajo en la Vuelta a España (séptimo). Todo lo culminó con un bronce en los mundiales de Mendrisio. De nuevo, el mejor nacional.

“En tierra de nadie, Joaquín Purito Rodríguez, de 30 años cumplidos en mayo, un tauro con ideas propias, brillante a veces, escaso de cuerpo, tremendo de astucia y olfato, escalador vivaz, alma rebelde -cómo le sacaba de quicio a Manolo Saiz, su primer director en profesionales- domesticada con los años y convertido con el tiempo en el chico para todo de Alejandro Valverde -le ayudó a ganar sus dos clásicas de Lieja-, y también en su sustituto cuando las cosas no le salen bien al murciano, termina tercero. “Yo tenía que hacer el trabajo de freno, abrir el camino a los demás, pero nadie vino a por mí”, dice Rodríguez. Ha sido la medalla al mérito en el trabajo. Un reconocimiento como lo fue el Campeonato de España que gané”, añade el corredor. Como sueña también con correr el Tour, este año abandona la sombra de Valverde, del Caisse d’Épargne, y ficha por el equipo ruso Katusha, que, además, también le paga mejor”
 
Bronce en Mendrisio. Su primera medalla

Bronce en Mendrisio. Su primera medalla

 De este modo explicaba Purito su paso al Katusha ruso. Ser líder de equipo, lo que le había faltado en campañas anteriores. La duda de si respondería se fue pronto.

“Al margen de las condiciones económicas, necesitaba nuevos retos y en Katusha han apostado por mí para que lidere el equipo en determinadas carreras, así como me han asegurado la presencia en el Tour, prueba a la que mis anteriores equipos nunca han creído conveniente llevarme y en la que tengo mucha ilusión, puesto tengo ya 30 años y es la única grande que me falta por correr”.

El tiempo le dio la razón. Purito se encumbró en el lider del Katusha. Tirreno (triunfo en etapa), general de la Volta a Catalunya, podium en País Vasco, buena París Niza, GP Miguel Induráin, segundo en la Flecha Valona y… el Tour. Séptimo en su primera participación con triunfo incluido. Lejos de acabar su ya exitosa temporada, se adentró en la Vuelta logrando un cuarto puesto. En nada, Purito Rodríguez, sobrepasados los 30 años, se convirtió en un vueltómano notable y un definidor excelente. Lo fue antes, pero las obligaciones en sus diferentes equipos le privó de ello. Ahora, con 35 años a la espalda, tiene la ilusión de un joven para conquistar retos. El karma le debe una, o muchas a Joaquim Rodríguez.

 

Su primer triunfo en el Tour de Francia

Su primer triunfo en el Tour de Francia