Kwiatkowski superclass

Posted on marzo 17, 2014

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Enrique Delgado Sanz – @Delsanz

Michal Kwiatkowski se exhibió hace ya dos fines de semana en la Strade Bianche. Derrotó con todas las letras a Peter Sagan, favorito para la prensa y casas de apuestas, quien sin embargo, era consciente de que no ganaría la prueba si en los últimos kilómetros su pareja de baile era el polaco de Omega.

Sagan conocía bien la calidad de Kwiatkowski, sorpresa para la prensa deportiva, pero dominador y caudillo del ciclismo mundial en categorías inferiores hasta que en el año 2010 desembarcara en la élite defendiendo el maillot de Caja Rural.

Así calificó Eurosport la victoria de Kwiato en la Strade Bianche.

Así calificó Eurosport la victoria de Kwiato en la Strade Bianche.

Pero antes de llegar ahí comencemos un viaje en el tiempo en nuestro Delorean ciclista particular. Estamos en el año 2007. Ya hemos llegado. A partir de ahora, relájense e intenten disfrutar.

Algo que muchos no saben es que con tan solo 17 años, Kwiatkowski se coronó campeón de la Copa del Mundo UCI en categoría junior, un campeonato que se desarrollaba, al estilo de la tradicional Copa del Mundo de los mayores, a lo largo de trece pruebas entre las que se encontraban la París -Roubaix, la Ronda de la Paix, los Campeonatos del Mundo, los Tres Días d’Axel o la Liège – La Gleize. Es decir, los mejores escenarios del mundo para los corredores junior de entonces o, para los amantes del fútbol, la Champions League del ciclismo base.

Comenzó a brillar en el pasado Tour de Francia.

Comenzó a brillar en el pasado Tour de Francia.

No era fácil ser el mejor en trece pruebas tan diferentes; de hecho, la Copa del Mundo Junior nunca ha estado al alcance de cualquiera y que en el palmarés de la prueba, que sólo se disputó entre 1999 y 2007, figuren nombres como los de Fabian Cancellara o Roman Kreuziger, lo confirma.

Si compartir Olimpo con Cancellara y Kreuziger no es suficiente, otro aspecto que añade valor al primer triunfo del polaco a nivel internacional es la nómina de rivales a los que superó en aquella Copa del Mundo. Seguro que varios os suenan: Taylor Phinney, Adam Blythe, Diego Ulissi, Danielle Ratto, John Degenkolb o Jens Debusschere.

Kwiatkowski triunfó en dos de las 13 pruebas de esta Copa del Mundo en 2007, lo que hacía presagiar que, con un año más de experiencia, iba a ser aún más dominador de la Copa del Mundo junior en 2008, algo que no pudo hacer con la desaparición de este circuito.

Kwiato se quedó con hambre de más y en 2008 continuó devorando kilómetros y cosechando victorias contra los mismos rivales que le habían acompañado en años anteriores. Todos continuaron y además otros nombres como Luke Rowe, Andrew Fenn o Wilco Kelderman también quisieron sumarse a una fiesta a la que, a partir de 2008, también acudió el más esperado. Se llamaba Peter y se apellidaba Sagan.

Kwiatkowski y Sagan, mano a mano, en 2008.

Kwiatkowski y Sagan, mano a mano, en 2008.

El Bicho, por entonces aprendiz de insecto, sucumbió a los colmillos del Tigre del Báltico, por ejemplo, en la Course de la Paix del año 2008 en lo que fue uno de los primeros mano a mano entre ambos. El que guarde con celo el vídeo de dicha carrera se hará de oro pero nosotros tendremos que conformarnos con ver los resultados sobre el papel. De igual modo desde aquí le suplicamos que nos envíe una copia que nosotros la proyectaremos si es necesario en los cines de Callao para el delirio general del aficionado al ciclismo español.

Cerrando este paréntesis, Sagan no era un cualquiera en 2008. No era un cualquiera pero tampoco era un ganador, al menos en ruta, puesto que el circuito de Mountain Bike era su jardín privado. Con la bici de montaña se proclamó campeón del Mundo y de Europa en ese año 2008, pero sobre el asfalto mordió el polvo contra Kwiatkowski o Andrew Fenn, quienes le privaban del beso de las azafatas en el podio relegándole al segundo escalón.

Conociendo todo esto es hora de volver al Delorean, que ya se nos hace tarde y regresar al sábado 8 de marzo de 2014. Más concretamente nos desplazamos hasta los caminos cercanos a la ciudad de Siena. Hay polvo, mucho polvo y también nervios. Hemos llegado.

Kwiatowski y Sagan protagonizaron un memorable duelo en Strade Bianche 2014.

Kwiatowski y Sagan protagonizaron un memorable duelo en Strade Bianche 2014.

En estas carreteras de tierra blanca encontramos a Michal Kwiatkowski y a Peter Sagan. Ya son más mayores que en 2008. Tienen más barba que antes pero la calidad sigue intacta. El primero está de dulce, sabe que es su gran año para terminar de confirmarse en la élite. El segundo, por su parte, ya está más que contrastado y todos le temen, de hecho no es ningún segundón y le apodan El Bicho.

Pasan los kilómetros y nuestros protagonistas ya están en Siena. Calles estrechas y firme de piedra artesanal, de otra época. El escenario es perfecto para Sagan, le gustan estos finales explosivos, con rampas imponentes pero sabe que no va a ganar. Tira fuerte intentando que un milagro en forma de pájara derribe a su compañero y verdugo. Kwiatkowski se sabe fuerte y se encarga de que el eslovaco recuerde aquellos años en los que ser segundo era costumbre para él y de los que ya casi no se acordaba.

Pues bien, quizá después de saber todo esto los señores de las casas de apuestas y de los medios de comunicación entiendan algo mejor la explosiva, abrumadora, soberbia o el adjetivo que cada uno le quiera poner, victoria de Michal Kwiatkowski en Strade Bianche. El polaco de Omega regresa por sus fueros y ha demostrado que es aquel niño con el que nadie podía en su etapa junior. Tenemos campeón para rato.

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