Ciclismo y Salud- Fracturas en el ciclismo

Posted on marzo 19, 2014

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Cancellara sabe lo que es una fractura de clavícula (foto:marca.com)

Schleck sabe lo que es una fractura de clavícula (foto:marca.com)

José Antonio Pérez Cubiles-@japerezc17

A lo largo del recorrido que estamos realizando sobre las lesiones más frecuentes en el ciclismo, hay que hacer una parada obligatoria para describir la tipología de las fracturas asociadas a este deporte. Como hemos comentado en artículos anteriores, en esta disciplina deportiva se combinan una serie de factores tales como la velocidad, el terreno, la situación de carrera o la habilidad del corredor, que les predispone a sufrir caídas, siendo las fracturas una de las lesiones más comunes derivadas de ellas. En la gran mayoría de casos, el deportista se ve obligado a abandonar la práctica deportiva durante un tiempo, por lo que conocer y realizar el tratamiento adecuado se convierte en premisa fundamental para devolverlo en el más corto plazo posible a la actividad física. Siempre es conveniente realizar pruebas de imagen o radiografías para obtener un diagnóstico definitivo y descartar otro tipo de lesiones.

Antes de analizar pormenorizadamente los tipos de fracturas asociadas al ciclismo conviene recordar la definición de la misma. El término fractura hace referencia a la pérdida parcial o completa de la continuidad del tejido óseo, que se acompaña de dolor, deformidad, crepitación e impotencia funcional. Suelen representar el 16,5% de las lesiones que se producen por traumatismos o caídas.

A modo de recordatorio, las fracturas más frecuentes son las de clavícula (siendo ésta la más habitual), costillas, olecranon, cabeza del radio, metacarpianos y falanges. A continuación, abordaremos las más comunes, explicando los aspectos más importantes desde un punto de vista clínico y deportivo.

Foto: doctorlopezcapape.com

Foto: doctorlopezcapape.com

Las fracturas de clavícula representan el 13% sobre el total de lesiones, siendo el tipo de lesión que más afecta a los practicantes de ciclismo. Se producen, generalmente por un traumatismo indirecto debido a un impacto violento con una superficie dura tras extender la mano durante una caída (la fuerza suele transferirse por los huesos del antebrazo y del brazo hasta el hombro). De esta forma, la clavícula es comprimida a lo largo de su eje entre el peso del cuerpo que cae y el suelo, haciendo que las curvas anatómicas claviculares se exageren y venzan su capacidad de flexión, produciéndose la fractura. Cuando una clavícula se fractura, generalmente los dos fragmentos forman un ángulo debido a la acción del esternocleidomastoideo sobre el fragmento medial.

Además, se ve mermada la anchura del hombro y la cavidad glenoidea gira hacia abajo, por lo que el tratamiento no solo aborda la recuperación de la integridad de la clavícula, sino también rehabilitar la correcta biomecánica de la articulación del hombro. También dentro de la clínica, suelen aparece una tumefacción dolorosa, con o sin equimosis. La mayoría de ocasiones la clavícula se rompe en su tercio medial, por lo que cicatrizará bien sin tener que recurrir a un tratamiento quirúrgico (exceptuando el momento de la temporada o los objetivos del corredor). En cambio, las fracturas del tercio externo si se suelen operar porque son causas de inestabilidad residual del hombro (cinturón escapulo-humeral). En cuanto al tratamiento, la siguiente tabla resume los aspectos más relevantes:

Realización propia

Realización propia

Foto:cirugiamano.net

Foto:cirugiamano.net

También destacar la importancia de las fracturas de la muñeca, puesto que la integridad de esta estructura es vital para una correcta sujeción y movimiento del manillar. Dentro de esta región anatómica cobra gran importancia dentro del mundo de la bicicleta la fractura de escafoides. El escafoides es un pequeño hueso que está ubicado en la base del pulgar. Supone la fractura más frecuente de muñeca en un 60-70%, debido a la vulnerabilidad de este hueso por su situación anatómica. Uno de los problemas es el diagnóstico precoz en las fracturas sin desplazamiento ya que el 30-40% de los casos pasa desapercibida, siendo diagnosticada de “esguince de muñeca”. Es por esto, que se vuelve fundamental realizar pruebas de Rx o escáner óseo para su valoración.

El mecanismo de producción se relación con una caída sobre la región tenar de la mano que lleva a una hiperextensión de la muñeca superior a los 90º y en ligera abducción. Se refiere dolor en la muñeca, movilidad dolorosa y pérdida de potencia en la presa de la mano. A veces, ocurren problemas en su consolidación debido a su vascularización en relación con el trazo de fractura., originándose lo que llamamos necrosis avascular del escafoides, por lo que hay que empezar el tratamiento lo antes posible. Cuando ocurre esto, la cirugía no produce la curación del hueso, y la única opción es realizar un injerto de hueso.

En cuanto al tratamiento podemos destacar:

Realización propia

Realización propia

Por otro lado tenemos las fracturas de la cabeza del radio. El radio es un hueso largo, situado en la parte externa del antebrazo. En su extremo superior posee en forma de cilindro una estructura que se llama cabeza, que se articula con una prominencia ósea llamada cóndilo situado en el húmero. Las fracturas de este hueso se producen como consecuencia de una caída sobre la mano extendida, esto provoca un desplazamiento del codo en valgo y compresión de la cabeza del radio. Si la fractura no está desplazada puede tratarse con una férula posterior, si no es así, hay que operarlas.

Foto: foromtb.com

Foto: foromtb.com

En cuanto al tratamiento, estarán indicadas movilizaciones de dedos, hombros y cervicales cuando tenga la férula o cabestrillo puesto. Más adelante, estarán aconsejadas las movilizaciones pasivas (y posteriormente activas) del codo en todos sus planos y ejes del movimiento, estiramientos, electroterapia analgésica (hay que tener cuidado si la fractura se ha reducido con material de osteosíntesis o placa metálica, ya que solo podemos utilizar TENS), masoterapia a nivel del codo y cervicales, crioterapia, trabajo propioceptivo, tratamiento de la cicatriz si existiera y vendaje con kinesiotaping. Ya en una fase final, es recomendable, hacer ejercicios subido en la bicicleta apoyando la extremidad lesionada, para valorar si soporta la carga o aparece algún síntoma que hay que tener en cuenta.

También podemos mencionar las fracturas supracondíleas del codo, producidas por extensión al caer sobre la mano extendida causando generalmente un desplazamiento hacia atrás de la parte distal inferior del húmero. Cursa con dolor y tumefacción en la zona del codo con notoria deformidad en “S”. Las fracturas sin desplazamiento se tratan con un cabestrillo durante tres semanas, mientras que las fracturas con desplazamiento suelen requerir reducción cerrada. En este tipo de fractura se puede extrapolar el tratamiento visto en el apartado anterior, ajuntándonos y adecuándonos a los tiempos, evolución y la zona de lesión.

Por último, describir las fracturas de las falanges. Las falanges son cada uno de los huesos que conforman los dedos. En muchas ocasiones, el ciclista puede continuar con su práctica deportiva con aparente normalidad, puesto que las férulas que se utilizan son compatibles y manejables para el deportista. Sin embargo, si se evidenciará algún signo de dolor cuando se aprieta la maneta del freno, teniendo menos control en la bicicleta, por lo que, para no cometer riesgos, se prefiere que el deportista abandone la actividad física hasta su plena recuperación. La fractura más conocida de las falanges se llama “fractura en martillo”. Para el tratamiento, se colocará una férula de aluminio para inmovilizar el dedo. También, utilizaremos medidas antiinflamatorias y analgésicas como el hielo, masaje en la palma de la mano y  antebrazo, movilización pasiva del dedo lesionado y activas en el resto de los dedos y ejercicios de fineza táctil. A medida que progresamos en la recuperación, vamos aumentando la complejidad e intensidad de los ejercicios.

Foto: jano.es

Foto: jano.es

Para finalizar y a modo de conclusión:

-El grado de desplazamiento de las fracturas, la conminución o la irregularidad de la superficie articular determinará que el tratamiento final se haga con inmovilización o con cirugía.

-El tratamiento de las fracturas vistas anteriormente permite un denominador común en toda ellas; el uso de la magnetoterapia para acelerar los tiempos de consolidación del callo de fractura, y la aplicación de diagonales de Kabat (movimientos en diagonales y en espiral de la extremidad superior) para ganar arco de movimiento y fuerza muscular.

-Una dieta rica en calcio y vitamina D, y un  adecuado tono muscular en el tren superior, mejora nuestra respuesta ante estas lesiones.

“Que la fractura no rompa tu pasión por el ciclismo. Cuídate”

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