¡Cómo nos gusta Voeckler!

Posted on marzo 26, 2014

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Enrique Delgado Sanz – @Delsanz

En la última etapa de la Volta ha perdido nada más y nada menos que dos minutos y 34 segundos (2’34’’). Sólo seis ciclistas han terminado la etapa por detrás de él. No está enfermo y tampoco lesionado y pese a estos datos, que parecen más propios de Andy Schleck, nosotros le dedicamos este artículo. Se llama Thomas Voeckler y todo lo anterior se debe a que estuvo en la fuga durante toda la segunda etapa. El campeón francés ha regresado por todo lo alto.

Voeckler nunca decepciona.

Voeckler nunca decepciona.

Fiel a su estilo, con la lengua más fuera que nunca y con nuevos aspavientos en su repertorio, el líder de Europcar, que tanto gusta en esta casa, ha vuelto a recordar en la segunda etapa de la Volta al de los mejores tiempos. En fuga desde el kilómetro 1 de etapa junto a Belkov (Katusha), Koch (Cannondale), Voeckler (Europcar), Marczysnki (CCC) y Baugnies (Wanty-Groupe Gobert) deleitó a la afición con uno de sus tradicionales ataques de rabia, dignos de un campeón de su talla (o de un actor de Hollywood).

Faltaban 28 kilómetros para la línea de meta de Girona y Voeckler decidió que era un buen momento para hacer su particular exhibición. Dejó atrás a sus compañeros y se marchó en solitario, como más le gusta, con todas las cámaras para él. La lluvia arreciaba sobre la Volta a Catalunya y Twitter sethomas_voeckler_europcar deshacía en elogios ante un hombre que a muchos gusta y a otros tantos –o incluso a más- molesta.

Su ataque quedó en nada, como era previsible, y funcionó más como un entrenamiento de cara a las grandes citas que como una apuesta decidida por la etapa. Es listo y sabe lo que tiene que hacer. Si quiere brillar en su ronda predilecta allá por julio, ahora tiene que dejarse los cuernos, el maillot, las piernas y lo que haga falta en una tempestuosa tarde de primavera en la Volta.

Combativo, fotogénico, espectacular y con las cosas claras. Así es Voeckler y en la Volta ya hemos disfrutado de él. Volverá a probarlo, seguro, pero sólo está poniendo a punto el motor para conseguir su objetivo. Hasta entonces, cuando gane, sólo podemos decir una cosa: ¡Cómo nos gusta Voeckler!

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